En taza, destaca por dar un toque de postre a un latte, un cappuccino o un chocolate caliente, con ese pequeño matiz de galleta que recuerda a un escaparate de pastelería. En coctelería, es excelente para crear cócteles redondos y aromáticos, especialmente con perfiles de ginebra/frutos rojos o preparaciones más cremosas. Varios distribuidores también describen una nariz de almendras tostadas con toques de vainilla, mantequilla y galleta, y un color transparente con reflejos dorados, lo que encaja bien con la idea de “macaron” sin caer en un aroma caricaturesco.
ContenidoEn cuanto a la composición, es una receta sencilla y limpia: azúcar, agua, aroma natural, con acidulante: ácido cítrico.
A nivel nutricional (por 100 ml), Monin indica 1381 kJ / 330 kcal, 82,7 g de hidratos de carbono de los cuales 82,3 g son azúcares, y 0,03 g de sal.
Para la dosificación, la base profesional es clara: 1 volumen de sirope por 8 volúmenes (agua, cóctel u otra aplicación). Es una referencia fiable para mantener el sabor “macaron” presente sin arruinar el equilibrio.
Aplicaciones anunciadas: cócteles, culinaria, sodas y limonadas, tés helados.
DimensionesEl producto está disponible en botella de 70 cl, formato estándar de bar, perfecto para un servicio rápido con dosificador y un almacenamiento sencillo en el back-bar.












