Descubre su historia, la receta oficial, los dosajes correctos, los errores a evitar, variantes fáciles y una FAQ completa para hacer este cóctel con cafeína como en el bar.
- VODKA 50 ml
- espresso puro origen 30 ml
- licor de café 30 ml
- Sirope de azúcar 10 ml
- granos de café 3
- Dificultad 3/5
- Tiempo de preparación 2 min
Los ingredientes y su función
Espresso (o café muy concentrado)
Es el corazón del cóctel: aporta el sabor, la amargura elegante, notas tostadas y ayuda a crear la espuma (con el agitado). Cuanto más intenso y aromático sea tu café, más “guau” tendrá tu cóctel.
Vodka
Actúa como el “motor”: es el alcohol que da estructura y potencia, sin quitarle protagonismo al café. Ideal: una vodka bastante neutra para dejar que hable el espresso.
Licor de café (tipo Kahlúa u otro)
Es el lado goloso y redondo. Aporta el azúcar “café”, una textura más suave y sabor a café estilo caramelo/chocolate según la marca. A menudo es el que une la amargura del espresso con la vodka.
Sirope de azúcar
Hace de árbitro: equilibra la amargura del café y estabiliza un poco la sensación en boca. Demasiado = cóctel pesado. Poco = cóctel muy seco (a menos que te guste así). Es el ingrediente del “ajuste fino”.
Hielos (sí, es un ingrediente)
No sirven solo para verse bonito: enfrían rápido y controlan la dilución. Muchos hielos = frío rápido = espuma más limpia. Pocos = dilución triste y textura blanda.
3 granos de café (decoración)
Es la firma visual. Aporta un pequeño aroma al olfato y hace que se vea “cóctel profesional” en dos segundos.
Presentación y consejos de degustación
- Vaso: idealmente una copa de cóctel (martini glass) o una copa.
- El detalle que lo cambia todo: vaso bien frío (lo llenas de hielo + agua mientras agitas, luego lo vacías justo antes de servir).
- Acabado: una espuma fina y uniforme en la parte superior, luego 3 granos de café en el centro.
Pequeño tip estético: cuando viertas, hazlo lentamente y limpiamente, la espuma se coloca mejor y mantienes un acabado nítido.
¿Cuándo beberlo?
Ideal después de la comida (postre líquido) o a principios de la noche si quieres un cóctel elegante que te “despierte”.
¿Cómo degustarlo?
Empieza por oler: la nariz ya hace la mitad del placer (café + azúcar + tostado). Luego, toma pequeños sorbos: sentirás el contraste entre la espuma suave y el cóctel bien frío debajo.
¿Con qué acompañarlo?
Perfecto con:
- un cuadrado de chocolate negro
- galletas secas tipo arenillas
- o un postre no demasiado dulce (si no rápidamente es “demasiado”).
Temperatura & timing
El Espresso Martini es mejor muy frío, justo después de la preparación. Si lo dejas reposar, la espuma cae y los aromas cambian.
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Utensilios necesarios
Tin on Tin Koriko®
Calabrese Jigger ML/OZ
COCKTAIL STRAINER HAWTHORN
COCO™ STRAINER PREMIUM MESH CONE
COUPE NUDE SAVAGE 22CL
Pasos de elaboración (con dosajes)
Dosajes para 1 copa:
- Enfriar la copa
Llena tu copa de cóctel con hielo + un poco de agua mientras preparas el resto. (Una copa bien fría = espuma más estable y cóctel más “profesional”.)
- Preparar el espresso
Haz un 1 espresso (25–30 ml) bien compactado. Déjalo reposar 1 a 2 minutos para que baje un poco de temperatura (si no derrites el hielo demasiado rápido y diluyes).
- Llenar la coctelera con hielo
Pon una buena cantidad de cubitos en la coctelera: queremos enfriar rápido, no ahogar el cóctel.
- Añadir los ingredientes (dosajes)
Vierte 50 ml de vodka, 30 ml de licor de café, 10 ml de sirope de azúcar, luego el espresso en la coctelera.
- Agitar fuerte (el momento clave)
Agita enérgicamente durante 10 a 15 segundos. Esto crea la espuma fina y te da la textura “bar”.
- Vaciar la copa y filtrar
Tira el agua y los hielos de la copa. Filtra el cóctel en la copa. Si puedes, haz una doble filtración (colador + tamiz fino) para una textura más nítida.
- Finalizar y servir
Coloca 3 granos de café en el centro de la espuma y sirve inmediatamente (es mejor muy frío, justo después de la preparación).

La historia del Espresso Martini
El Espresso Martini es el cóctel que logró algo bastante loco: reunir el mundo del café y el de la barra en una copa ultra elegante, sin complicarse. Y, contrario a lo que muchos piensan, no viene de Estados Unidos.
Su nacimiento se sitúa en Londres, en el barrio de Soho, a mediados de los años 80. La historia más contada (y la más creíble) habla de una cliente que quería una bebida a la vez “energizante” y “que hiciera efecto”. Resultado: una mezcla simple, efectiva e inmediata: vodka + café + licor de café + un poco de azúcar, todo agitado para obtener esa espuma característica.
Al principio, también circuló bajo otros nombres (sobre todo “Vodka Espresso”), antes de que “Espresso Martini” se impusiera. Y aquí, un punto importante: no se llama “Martini” porque se parezca al Martini clásico (gin/vermut), sino sobre todo porque se sirve en una copa de cóctel “estilo martini” y forma parte de la gran familia de los cócteles cortos, elegantes, servidos bien fríos.
Hoy en día, se ha convertido en imprescindible moderno: fácil de disfrutar, espectacular al servir (¡la espuma!), y perfecto para quien quiera un cóctel sabroso con verdadera personalidad de café.



Anécdota
La pequeña historia más conocida alrededor del Espresso Martini es que habría nacido de una petición muy simple (y muy humana): una cliente habría llegado al bar diciendo “necesito algo que me despierte… pero que siga siendo un verdadero cóctel”. Así que la idea fue mezclar un espresso bien compactado con vodka y un licor de café, luego agitar fuerte para obtener esa espuma característica. Resultado: un cóctel que es tanto “postre” como “impulso de energía”, y que se ha convertido en un clásico moderno.
¿Y el detalle divertido? Al principio circuló bajo nombres como “Vodka Espresso”, antes de que “Espresso Martini” se impusiera, sobre todo porque se servía en la famosa copa de cóctel “estilo martini”. Como ves, a veces un nombre bien elegido ayuda tanto como una buena receta.

